Enseres

Enseres

Texto:
Eduardo Nieto Cruz.

Banderín de Camino

Diseñador:
Manuel Pineda Barroso. Málaga.

Autor:
Joaquín Salcedo Canca. Málaga.

Materiales.
Terciopelo, hilos de oro y sedas, flecado dorado.

Año de ejecución:
1996.

En toda procesión romera, los hermanos que preceden al cortejo de pie lo hacen sobre cabalgaduras. Suelen llevar banderas y otros atributos corporativos sustentados en mástiles de madera u orfebrería; la forma de portarlos es un condicionante ad hoc para configurar una tipología en la que las formas se reducen así como su peso. La obra que ahora nos ocupa participa de estos presupuestos y viene como signo anunciante de la hermandad que hace su camino hacia el santuario.

Implica por tanto que su repertorio debe ser un claro referente al lugar de la partida. De este modo se explica el heraldo que figura en su mitad superior así como la leyenda que reza en el ángulo de la caída.

Adopta el clásico trazado romboidal de una bandera que pende a la manera de lábaro desde un mástil empuñado por el hermano romero a lomos de un rocín. Un calabrote o cordón bordea su perfil de donde sale un flecado de gusanillo; en el centro se dispone el escudo de Málaga con todas sus armas ejecutado en hilos de seda. Todo aparece envuelto por una turgente hojarasca de pámpanos con vides en clara lectura a una de las actividades agrícolas más importantes de la ciudad hasta el siglo XIX. Estos elementos aparecen también en los frontiles de los bueyes, por lo que prueba el carácter unitario que se quiere imprimir a todo el ajuar. Una corona real con imperiales timbra el vértice superior como signo de la titulación áulica que ostenta la entidad.

Varas o Bastones

Diseñador:
Fernando Prini Betés. Málaga.

Autor:
Ramos de Rivas. Sevilla.

Año:
1993

Materiales:
Metal dorado, metal plateado y madera.

Son objetos que pertenecen a la procesión o romería, símbolos de autoridad y que habitualmente aparecen orlados con los emblemas de la hermandad a la que pertenecen, reservándose éstos en la empuñadura. Desde épocas remotas eran llevados por los hermanos mayores y otros cargos de responsabilidad, y su sentido respondía al símbolo ancestral del cetro de mando que ostentaban todas las autoridades desde la Edad Media:

'...y el gobierno de la procesión al albacea
y sacristán, que llevarán los bastones de
plata para que con ellos hacer señal de
que paren o anden, según y conforme la
ocasión lo pida
'. (Llordén-Souvirón, pág.725)

La hermandad posee dos tipos plenamente diferenciados. En un primer apartado se pueden incluir a las llamas varas de romería que presentan como principal variedad respecto al otro grupo el que el fuste aparece trabajado en madera y metal. El cuerpo del bastón es cilíndrico, y el tercio superior se recubre con metal repujado para terminar en una empuñadura circular marcada en su línea exterior por un cadena de eslabones (toisón) que se remata con corona.

En el interior una paloma con alas desplegadas sostiene las armas de la ciudad que se disponen en el centro de otros dos óvalos acolados entre sí; en sus interiores aparecen el anagrama mariano y en el otro un jarrón con azucenas. Esta empuñadura se mimetiza en los de la otra serie.

Con respecto al que pertencen al hermano mayor y al presidente de la romería, se opta por el modelo ejecutado en orfebrería; la diferenciación de tonos dorados y platas se reserva al cargo que ostente la persona que lo porta.

En cuanto a las varas de junta, éstas participan de la misma empuñadura, si bien lo más destacado es el nudo a la manera de templete octogonal elevado por ménsulas; en el interior de este espacio se cobija una réplica de la Madre de Dios interpretada con su estampa tradicional.

Las secciones del bastón se separan con anillas convexas que describen secciones cilíndricas que se adornan con motivos geométricos y vegetales de traza simétrica.

La tonalidad dorada se reserva a los cargos de mayor autoridad dentro del órgano ejecutor de la Hermandad: hermano mayor y presidente.

Guión

Diseñador:
Fernando Prini Betés. Málaga.

Autores:
Carlos Valle (imágenes de marfil). Sevilla.
Jesús Ruíz Cebreros ( bordado escudo) y Joaquín Salcedo Canca (bordado resto). Málaga.

Materiales:
Terciopelo morado, marfil, hilos de seda, plata y oro. Pasamanería de gusanillo y borlas con cíngulo de oro.

Año: 1995

Junto a las varas de la junta de gobierno, forman parte del elemento oficial de la hermandad, figurando en todas aquellas procesiones o actos en los que la entidad adquiere representación grupal dentro de un cortejo. Su génesis hay que situarla en el contexto castrense.

La tipología deriva de una bandera recogida o tremolada en señal de luto a la que se le ha introducido un soporte rígido en su interior para que pueda desplegarse un profuso programa ornamental; debido a ello, adquiere una manifiesta forma ovalada.

Los modelos más antiguos que han llegado hasta nuestros días carecen de relleno interior y su estructura se reduce simplemente a una placa circular a la que se le ha incorporado un lienzo plegado.

Estos últimos modelos parecen derivar de los pectorales sacramentales de finales del siglo XVI o bien de las antiguas placas de mayordomía que se colgaban del cuello los hermanos mayores o mayordomos en las procesiones.

De antaño, abrían las procesiones y su pertenencia a llevarlos dio origen a numerosos conflictos entre corporaciones.

Fue por tanto, una pieza que llevarla suponía un puesto de honor o de privilegio, reservándose a los cargos más importantes

El estilo uniforme del que participa todo el corpus de insignias de la Hermandad queda palmaria una vez más en esta obra, ideada por su gran mentor artístico, Fernando Prini.

Sobre el tejido se dispone una equilibrada ornamentación que enfatiza el heraldo de la institución romera, cuidada de una manera primorosa por Ruíz Cebreros;

Salcedo dispone todo el lenguaje ornamental basado en la sempiterna ley de la simetría para desplegar roleos, tornapuntas y toda una sinfonía fitomórfica que hunde sus raíces en la relectura de lo barroco como constante estética.

La parte baja o faldilla la centraliza una cabeza de querube realizado mediante la técnica mixta de escultura y bordado.

El soporte vertical o barra aparece completamente labrado en plata blanca, terminada en cruz latina. Las secciones presentan motivos extraídos del mundo botánico y de la geometría, distribuido en tramos cilìndricos con anillas resaltadas como elementos de nexo.

Versión imprimible