Carreta

La Carreta de Romería

Texto: Eduardo Nieto Cruz

Diseñador: Fernando Prini Betés. Málaga.

Autores:

Dada la complejidad de la obra y la pluralidad artística que ha participado vamos a desglosarlos con la siguiente relación:

Varales o barras del templete, moldurón del techo, paños colgantes con guirnaldas del cuerpo superior, crestería, jarrones con azucenas, perillas, flameros. Talleres Villarreal. Sevilla.

Faldones del cajillo, jarras y crátera. Orfebrería Triana. Sevilla.

Imagen de la patrona de Málaga. José Antonio Navarro Arteaga. Sevilla.

Templete de la patrona de Málaga, interior del techo del baldaquino, arcángeles de la coronación. Manuel de los Ríos Navarro. Sevilla.

Arbotantes. Ramos de Rivas. Sevilla.

Mantas y frontiles de los bueyes. Joaquín Salcedo Canca. Málaga.

Materiales: plata blanca, metal plateado, terciopelo morado, hilos de seda, plata y oro.

Años de Ejecución

Año  Descripción 
1986  Varales o barras de templete  
1987  Moldurón del techo  
1988  Paños colgantes superiores y las guirnaldas  
1991  Crestería, jarras con azucenas, perillas y flameros  
1993  Arbotantes  
1996  Talla de la patrona de Málaga y templete de la misma  
1997  Interior techo y arcángeles  
1998  Faldones con las imágenes marianas (patronas) y frontiles bordados de los bueyes  
1999  Juego de jarras, crátera y manta de bueyes  

Es la obra de mayores pretensiones artística de toda hermandad romera. Asiento o trono itinerante de su titular y que sale para recorrer una vía, un camino lleno de fe y vivencias rocieras que encuentran su faro en el santuario que se levanta en las marismas de Almonte.

Considerada pues como el opus miraculum de la escultura, la platería y el bordado cofrade, se han dado cita todas y cada una de las artes suntuarias con los principales exponentes de la artesanía andaluza.

Analizaremos una obra que se dilata en el tiempo ante la lógica de su fábrica, unificadas bajo el crisol de su mentor: Fernando Prini Betés, catalizador de todo un ajuar y que comulga con un recetario de soluciones y propuestas articuladas en clave barroca. Seguidor de propuestas acuñadas décadas atrás por el desaparecido Juan Casielles, Prini logra fórmulas creativas en donde la meticulosidad en el detalle y las soluciones propuestas en cuanto a detalle y composición, logran la auténtica piedra angular de toda una febril producción que encuentra en la Hermandad del Rocío su caleidoscopio en el ámbito de las artes cofradieras.

Templo a la Madre de Dios rodante que encuentra en las artes el mejor escaparate de amor que tributan sus hijos a la Madre de las Rocinas.

Es el sentido último de la obra que detallaremos desde un plano inferior o terrestre hasta describir la gloria o techo del baldaquino en donde se dan cita los eres celestes como glorificación de la Encarnación del Verbo en el seno de las más hermosa de las Madres.

Esta obra es desplazada por tracción animal, concretamente bóvidos que siguen las órdenes de un boyero. Éste porta una pica o vara con la que dirige la dirección de los astados.

En este caso, un bastón de madera se remata con una sección repujada en metal plateado con ornamentación cincelada para terminar en un saliente puntiagudo.

Mantas y Frontiles

Unas mantas de sección alargada a la manera de alfardones sirven de cubrición. En su superficie se despliega unas agrupaciones sinuosas de pámpanos y vides que terminan en bordes triangulares.

Las testas de los bueyes se coronan con unos elementos arquitectónicos o frontiles que evocan espadañas de iglesias y en las que se alojan los arcángeles Rafael y Gabriel.

En las hornacinas de penacho avenerado aparecen columnas de traza semejante a las de la capilla central del Simpecado, guardando por ende gran interrelación entre las partes de un todo.

Como caídas o faldones de estas piezas rectangulares, Salcedo despliega unas formaciones de uvas ejecutadas en hilos de seda y oro, logrando con ello una gran igualdad composicional; este lenguaje se observa también en el ya estudiado banderín de camino.

Friso, Templete y Arbotantes

El friso que recorre todo el desarrollo rectangular de la carreta es muy peculiar por la alternancia de estilos y fórmulas decorativas; Prini resuelve el trazo longitudinal para interpolar elementos del plateresco con otras que han sido extraídos del más puro barroco del siglo XVII(capillas).

En las zonas angulares dispone una serie de espacios arquitectónicos en donde aparecen las patronas de Andalucía en una clara intención iconográfica e iconológica de levantar un monumento mariano concretado en un altar móvil que enfatiza su mensaje los días previos a la solemnidad de Pentecostés.

En este sentido se pueden observar con gran detalle la interpretación en plata de las imágenes a las que los andaluces veneran en sus santuarios y templos:

Frontal: Virgen de los Reyes y Virgen de las Angustias.

Trasera: Virgen de la Fuensanta y Virgen del Mar.

Lateral izquierdo: Virgen de la Cinta y Virgen de la Capilla.

Lateral derecho: Virgen de la Cabeza y Virgen del Rosario.

Sobre el paño del frontal se eleva un templete en donde se cobija bajo ménsulas y corona la patrona de la Diócesis de Málaga, Santa María de la Victoria.

Arbotantes

En este mismo plano y en los espacios angulares, se levantan arbotantes de siete brazos que terminan en tulipas de cristal transparente rematas por coronillas.

Una base o soporte de corte oval con fina decoración manierista sirve de cimiento a esos árboles de luz' que son derivaciones de aquellos que ya en el siglo XIX alumbraban a nuestras imágenes en los tronos procesionales.

Anforas

En los paños laterales y sobre la plataforma donde toma asiento el Simpecado, se colocan junto a la luz, el exorno floral que se agrupa en unas ánforas de gran calidad artística.

En un primer momento, la Hermandad apostó por un concepto en donde el perfil perfiforme se hacía notorio junto a unas asas interpretadas por querubes sustentando guirnaldas florales tal y como preconizaban arquitectos barrocos de la talla de Bernini y cuyo mensaje último era la inmortalidad de la Madre de Dios.

Luego, la coporación optó por otro en el que las secciones de su talle se hacen más bulbosas y en el que el revival de lo manierista se hace palmario en las asas con el empleo de seres mitológicos.

Varales del baldaquino

Unas delirantes barras o varales del baldaquino pulsadas en clave manierista sustentan un cielo o techo de plata.

El desarrollo lineal de la pieza no ha sido óbice para que el diseñador haya esxpuesto una serie de cuerpos decrecientes en altura para evitarla sensación de ingravidez de la zona más elevada del conjunto. Gruesas anillas de perfil convexo funcionan de nexo entre los segmentos de la pieza que es toda una sinfonía de detalles y buen acabado.

De ellas penden anexos a la platería tales como frutas y formaciones de flores que cada año se renuevan cuando comienza la romería.

En la parte superior, se dan cita una primorosa ornamentación que se combina con esculturas de ángeles, perillas y flameros como elementos de coronación de este edificio.

La Leyenda

En su cara interna, Prini resuelve paños de corte rectangular en donde despliega una menuda decoración de flores y tallos; una leyenda en su centro justifica el sentido último de esta parte:

'CAELI, CAEOLORUMQUE VIRTUTES AC BEATA

SERAPHIM SOCIA EXULTATIONE CONCELEBRANT'

Su traducción del latín es la que reza:

'
LOS CIELOS Y LAS VIRTUDES DE LOS CIELOS, Y LOS

BIENAVENTURADOS SERAFINES LA CELEBRAN CON

MUTUA ALEGRIA'.

Un espacio en donde los ángeles, arcángeles, querubines, serafines, tronos y potestades se reúnen para glorificar a la Madre de Dios, la Virgen del Rocío.

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